miércoles, 28 de mayo de 2008

El Gran Vidrio (Marcel Duchamp, 1915-1923)


Esta obra del francés Marcel Duchamp, uno de los grandes revolucionarios del mundo del arte, es una de las que más ríos de tinta ha hecho correr a lo largo de la historia, no en vano se trata de una obra compleja e imposible de entender en toda su dimensión de un simple vistazo lo que, por otro lado, deja abierta de par en par la puerta a la imaginación del espectador posibilitando infinidad de lecturas. Ya el mismo título no deja de causar perplejidad: Gran Vidrio: La novia puesta al desnudo por su solteros, incluso, y a la que su autor subtitulaba como Retraso en vidrio o Tal vez un cuadro de bisagra. Clara muestra de la fascinación que Duchamp sentía por utilizar juegos lingüísticos en los títulos de sus obras, y en su forma de entender el arte.

Una obra que se va gestando a lo largo de los años, hasta que el autor la declaró "oficialmente inacabada", y que tiene antecedentes en obras como El pasaje de la virgen a novia (1912), el Molinillo de chocolate (1914) y Nueve formas masculinas (1914-1915). En toda su obra, y en el Gran Vidrio eso se percibe con claridad, la complejidad, suma de los muchos intereses que el autor tuvo a lo largo de su vida, y llegó a publicar, en 1934, un manual, a la manera de un libro de instrucciones de esos que vienen con cualquier aparato, que había que leer al mismo tiempo que se contemplaba la obra. En 1926, durante un traslado de la obra el vidrio sufrió desperfectos y en ese momento Duchamp la declaró concluida.

Duchamp terminaría por abandonar el trabajo sobre el Gran Vidrio por aburrimiento, ya que era, como él mismo reconocía, un artista que se movía por la curiosidad, y cuando esa se veía satisfecha sentía la necesidad vital de pasar de forma inmediata a otra cosa, a explorar algo diferente, a empezar otra vez desde cero y sacar a la luz otra obra.

La obra está compuesto por una serie de ready-mades, en este caso reducidos a formas planas, en la que cada uno de ellos conserva su color original "y más aún: el tono aparente sólo es la transcoloración de una parte considerada luminosa por sí misma", como escribió el propio autor. Como explica Simón Marchán Fiz: "El Gran Vidrio es una suma de experiencias, un inventario de sus obsesiones, un astro en torno al cual gira una constelación de obras que la anteceden o se segregan".

Con estructura dicotómica marcada por una barra de aluminio, en la parte superior aparece la novia desnuda, reducida casi a una estructura que recuerda a la de los insectos, acompañada a al derecha por la Vía Láctea y los Pistones de corriente de aire, en medio de un gran espacio abierto que permite la comunicación con el espacio que rodea a la obra. Mientras que en la parte inferior están los nueve solteros (Nueve moldes metálicos): sacerdote, mensajero, coracero, gendarme, policía, jefe de estación, criado, repartidor y sepulturero. Junto a ellos un trineo que incorpora una rueda de molino, las aspas de unas tijeras y un molinillo de chocolate, creando un mecanismo que se mueve con una denominada "gasolina del amor", que acabaría por mover al "motor del amor" como si de un motor de un vehículo se tratara. El mecanismo existe pero su función es claramente metafórica.


El libro de instrucciones nos dice que la novia de la parte superior se desnuda para excitar a los solteros de la parte inferior, sin que ninguno de ellos, ni novia ni solteros, puedan lograr nunca el objetivo de ver consumada la pasión, ya que están separados por una barrera infranqueable. Los solteros están reducidos a la condición de meros uniformes y se comportan a la manera de marionetas cuyos hilos pudiera mover la novia. Esa imposibilidad que comprendemos nos traslada una imagen triste, de soledad profunda tanto de unos como de otros, condenados al aislamiento, la soledad y la insatisfacción del deseo que les abruma.

"Mientras unas interpretaciones la asocian con el Gran Vidrio y su simbolismo erótico (J. A. Ramírez), otras la consideran una nueva mezcla entre el concepto seudocientífico de la cuarta dimensión y la alquimia", explica Simón Marchán Fiz. Y es que la obra es una proyección espacial dentro del espacio que la contiene, formado por una serie de elementos, contenidos por dos planchas de vidrio, que parecen estar flotando en el espacio, casi como si fuera una ventana arrancada de un muro y colocada en un medio nuevo. Duchamp también estuvo interesado por las teorías de la cuarta dimensión, y algunos autores ven en esta obra una formulación de ese interés.

Vuelvo a hacer mías las palabras de Marchán Fiz cuando dice: "No es este el lugar para desglosar más ampliamente esta mezcla de acontecimientos plásticos, que se inicia todavía en la órbita de las preocupaciones cubistas heterodoxas, se despliega en la desinhibición dadá y aprovecha un accidente para bordear la poética surrealista".

12 comentarios:

Monik dijo...

La primera de todas es la que más me ha gustado. También descubro nuevos artistas gracias a tí!! ;)

Un besote!!

Jesús dijo...

Justo lo que le acabo de decir a Roberto Ribadeneyra, los surrealistas hacen bien en explicar sus cuadros...porque sino...

Alfredo dijo...

MONIK: Sin duda la primera foto es la mejor de todas, aunqua cada una aporta algo diferente. Compartir es lo bueno de saber o conocer algo.

Abrazos de sol y lluvia!!

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JESÚS: Duchamp no era surrealista, pero está claro que sin explicación no se entiende ninguna obra de la historia del arte, si siquiera aquellas que tienen una apariencia realista.

Alejandro Maiza Catalán dijo...

Me encantan estas entradas de Duchamp, son magníficas y comentan cosas que nunca llegaría a pensar, me encantan. felicidades por ellas ( y también por la de Beuys).

Alfredo dijo...

Gracias por tu amabilidad. Eso nos ocurre con la práctica totalidad del arte contemporáneo, y es que si no encuentras libros o alguien que te de alguna explicación, es imposible llegar al fondo de las obras de arte, y cuando llegas la sensación que te llevas es muy buena.

Gracias otra vez.

Saludos!!

Ebrio dijo...

borracho dice: no señores no es una cuestion de explicaciones directas del autor. Tiene mas que ver con la obra en un contexto historico y social.

Alguna replica? sobrio responderé

Jonatan dijo...

EL ARTE CONTEMPORANEO SE REDUCE A UN CONJUNTO DE RAYAS ROJAS SOBRE UNA PIZARRA NEGRA.

rene dijo...

no soy un robot desnudado por las solteras

Anónimo dijo...

Disculpa en donde esta la cita de marchan fiz? Mil gracias?

Nina Kuro dijo...

El arte no es para explicarlo sino para sentirlo, ya que su lenguaje va más allá de las palabras, está en el mundo de las posibilidades que tiene que ver con cada espectador y su nivel de desarrollo, es decir cada persona lo percibe de forma distinta. Ese es el valor del arte que abre el infinito mundo de posibilidades de que se compone la realidad. La magia está allí y el camino que cada uno escoge para entender cada obra es como el camino que cada uno escoge para la vida. Está en la libertad que permite el "Libre albedrío".

Anónimo dijo...

Qué buena publicación! Muy interesante la interpretación de la obra. De gran ayuda. Muchas gracias.

Ale Palero dijo...

Hola! me ayudaria muchisimo si pudieras poner las referencias que ustaste, por ejemplo de donde sacaste las citas de Duchamp o de donde leiste el libro de instrucciones!!! <3 <3